Después de vomitar su padre descubrió algo escalofriante y llamó a la policía inmediatamente


Un adolescente en China tuvo que recibir un lavado estomacal, luego de que dos compañeras de escuela lo obligaran a comerse un lápiz. 



El joven de 10 años fue llevado de emergencia al hospital, luego de que sus padres se dieran cuenta de que estaba vomitando una sustancia de color negro en el baño de su casa. 


Ya en el hospital fue sometido a un lavado estomacal, en una operación que tomó más de 3 horas para poder remover todo el grafito que estaba dentro de su estómago. 

Liu es un destacado estudiante de la Primaria Daquing Petroquímica #4, aparentemente el menor se sintió muy mal luego de haber cenado con sus padres. Su padre fue quien se dio cuenta de que el vómito no era normal, lo estaba haciendo muy violentamente. 


“Entre su vómito se podían ver pedazos de una sustancia color negro, yo me asusté y pensé que alguien le había hecho algo, lo primero que hice fue hablarle a la policía”, dijo el padre. 

“Pero después pudimos ver pedazos de grafito, que todavía se encontraban duros”. 

A los doctores les tomó más de 3 horas el poder remover todo el grafito de su estómago. 

Cuando sus padres le preguntaron por qué se había comido todo ese grafito, un temeroso Liu dijo: “Tenía mucha hambre”. 


Pero minutos después admitió que dos de sus compañeras de escuela lo obligaron a hacerlo, solo que nunca quiso decirle a sus padres lo que estaba sucediendo con él. 

De acuerdo a los médicos, el niño no se envenenó porque el lápiz no contenía plomo.
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