La escalofriante historia del maestro que mataba a sus alumnas para convertirlas en



Hoy te contaremos una historia de terror, 100% real, que te dejará con los ojos cuadrados.  Descubrirás que más allá de los demonios, fantasmas y todo lo desconocido que puede atemorizarnos, a lo que más debemos de tenerle miedo es a la maldad humana.

Se trata de Anatoly Moskvin, un hombre ruso de 46 años de edad, considerado uno de los asesinos seriales más enfermos y mortales de la historia.  En el año 2011 fue capturado por  ser el responsable del asesinato y la desaparición de varias niñas de entre 3 y 12 años de edad.


Cuando la investigación apuntó a Anatoly, la policía rusa entró a su apartamento y lo que encontraron ahí fue simplemente espeluznante. Curiosamente, la pista que vinculó a este hombre con las desapariciones fue un comentario de su madre.


Muchos sabían que Anatoly Moskvin era un hombre raro, pero nadie lo consideraba peligroso, pues no tomaba ni fumaba, no era grosero ni violento, sino todo lo contrario, era muy amable, callado y respetuoso. 

Su comunidad lo reconocía como un tipo muy inteligente, y en verdad así lo era, pues hablaba más de 10 idiomas, maneja conocimientos muy avanzados de ingeniería y era uno de los mejores maestros de primaria en la localidad. 


Sin embargo, este ¨buen hombre¨ era en realidad un verdadero psicópata asesino con una mente tan enferma que ni los mismos científicos logran entender. 


En el departamento de Anatoly encontraron 28 cadáveres de niños. Todos estos cuerpos fueron momificados para luego convertirlos en una especie de horribles muñecas, utilizando un avanzado ungüento químico que el mismo Anatoly fabricaba.


Absolutamente todos los cadáveres eran menores de edad, la mayor tenía 15 años. La más reciente de las víctimas era una niña, vecina de Anatoly, quien sólo tenía 11 años de edad cuando desapareció de su casa.


Anatoly tenía una obsesión muy macabra y secreta, pues los cadáveres eran su familia. Les organizaba fiestas de cumpleaños y los sentaba para que lo acompañaran a comer o ver películas.


Algunos de los cadáveres habían fallecido hacía más de 2 años, por lo que los cuerpos estaban envueltos en plástico para evitar el mal olor de la descomposición.


Anatoly vivía en una fantasía inventada por él. Todos los cuerpos tenían nombre y apellido, así como una compleja historia de vida que él conocía de memoria.


Este hombre enfermo fue detenido gracias a una llamada de su madre con una psicóloga del gobierno, pues cuando entró al departamento de su hijo se asustó al ver esos extraños cuerpos, pero la señora no se imaginó que esa denuncia concluiría con una visita de la policía y el encarcelamiento de su hijo.



Cuando lo capturaron, fue internado en un hospital psiquiátrico para saber si podía ser condenado por sus crímenes.


Después de 3 años de observación y muchos estudios, las autoridades determinaron que Anatoly Moskvin era un superdotado y que no manifestó ninguna señal de alguna enfermedad mental que impidiera que recibiera el castigo que se merece. Actualmente sigue detenido en una cárcel de máxima seguridad en Rusia. Es un reo tranquilo y ha ayudado a graduarse a varios de sus compañeros de prisión, pues es maestro y carpintero en sus tiempos libres. Sin duda, esta es una de las historias más extrañas que hemos escuchado.
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