Mira cómo lograr ser un hombre multiorgásmico. Será la mejor experiencia de tu vida


Durante años el hombre ha soñado con tener erecciones más prolongadas. Muchos han optado por pastillas, cremas y pociones milagrosas que los puedan ayudar a cumplir con esta meta, pero la realidad es que no se necesita de tanto para lograrlo. Hoy te explicamos qué debes tomar en cuenta para tener un orgasmo tras otro sin eyacular y disfrutar plenamente de tu sexualidad.

6. Orgasmo y eyaculación.


Tendremos que empezar por la mente, para esto se tiene que desterrar la idea de que el orgasmo y la eyaculación es lo mismo, pues son procesos totalmente diferentes. El primero es una experiencia a nivel físico, emocional y hasta espiritual dependiendo la cultura; el segundo es un simple reflejo que ocurre en la base de la columna y que da como resultado la salida del semen.

5. Aprende a controlar la eyaculación.


Sin duda cada hombre tiene su forma de hacerlo, algunos pensarán en trabajo o en cualquier otra cosa que no tenga que ver con tener sexo, otros cambian lentamente de posiciones y otros tantos aprietan con fuerza los músculos para evitar terminar. Lo importante de esto es buscar retrasar la eyaculación y tener más tiempo para disfrutar de todo el acto sexual,  pero ojo, no te confundas, no todo está ahí…


4. Disfruta del momento de control.


Lo mejor de todo está en disfrutándolo: Erotiza el momento en que controlas la eyaculación y concentrarte en todas tus sensaciones, no sólo en lo genital. Para prolongar el placer, puedes intentar tocar otras partes de tu cuerpo, o bien pídele  ayuda a tu pareja para que explore nuevas zonas erógenas, que aunque no lo creas, pueden provocarte un orgasmo sin necesidad de eyacular.

3. Aumenta el tiempo.


Conforme vayas teniendo más experiencia en las técnicas de control puedes ir aumentando el tiempo entre un orgasmo y otro, así podrás alargar el acto sexual y no habrá necesidad de eyacular. En caso de que eyacules no pasa absolutamente nada, no permitas que todo termine ahí, existen más sensaciones placenteras que no solo se concentran en el pene y la eyaculación.

2. Enfócate en todo.


La idea del orgasmo está muy genitalizada y no, no significa que los genitales no sean importantes, pero no lo son todo. Que los conozcas, sepas cómo funcionan y luego distingas qué te gusta o disgusta, es importante. Por eso debes incluir todas las sensaciones y disfrutar de todos tus sentidos, los olores, los sonidos, las caricias, los sabores y lo principal, disfruta de todo tu cuerpo.

1. Toma las riendas de tu cuerpo.


Conocer tu cuerpo es hacerte responsable de él, no dejar en manos del otro la tarea de experimentar el orgasmo, cosa que además se le puede convertir en una presión. Es vital que tengas poder sobre tu sexualidad, aunque una relación sea siempre un encuentro compartido. No tengas miedo de descubrir y pedir eso que tanto te gusta. ¡Disfruta!

Recuerda que tus encuentros eróticos son únicos y el orgasmo no se debe ver como un fin, permitirle a tu cuerpo explorar estas sensaciones hará que tu capacidad para el placer sea cada vez más elevada y verás que los orgasmos llegarán solos.
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